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Marcos Aguinis

Carta del Escritor

Curioso lector:

En tus manos hay una novela, no una biografía ni un ensayo. La ficción comienza en la primera línea, porque es Evita quien habla, hoy mismo, desde algún lugar.

Los hechos que narra están basados en los registros de la realidad, que han machacado numerosas biografías, ensayos, películas y crónicas. Sin embargo, no se respetan esos límites. El texto desborda hacia episodios y conflictos que ella no quiso mencionar en vida por vergüenza. La mayoría de esas revelaciones se basa en indicios firmes, otras surgen de agujeros negros. El autor debió llenar esos vacíos con cuidado, para mantener la verosimilitud del relato, la probabilidad de los acontecimientos y la coherencia del personaje.

Han sido muchos los desafíos que jalonaron la redacción de La furia de Evita. Tuve que esmerarme en pensar y sentir como una mujer, en particular como “esa mujer”. Me pareció ineludible usar el lenguaje que la caracterizaba, con vocablos frecuentes en su tiempo y en sus manifestaciones. Aunque ella habla desde el presente, no puede dejar de ser quien fue. Pero su corta vida tuvo tanta salsa, que merecía un texto con calidad poética. Es lo que traté de conseguir de la forma más fuerte y también disimulada posible. Colores, sonidos, caricias, visiones y anhelos sublimes y horrorosos navegan desde la primera a la última página.  

La narración tiene un eje central: su viaje a Europa. Fue decisivo, porque la hizo crecer de forma acelerada, solidificó su autoestima y le brindó una visión excepcional del mundo. Pero su itinerario de emperatriz no dejaba de recordarle los cercanos momentos de pobreza y humillación. Por eso describo sus históricos terrores nocturnos y golpeo con sus frecuentes asociaciones al pasado. Estos contrastes aportan más intensidad al texto. Aumentan la sorpresa, el suspenso y la emoción. Es un formato más eficaz que el de la ordenada cronología.

Otro elemento perturbador radica en que esta obra ha sido escrita ahora, hoy, y por lo tanto Evita se ha enterado de lo que ha sucedido después de su muerte. No fue culta, pero sí alerta. No habría dejado de evaluar los resultados de su obra a largo plazo. Y con la frontalidad que la caracterizaba, habría sacado conclusiones parecidas a los de los terremotos.

Marcos Aguinis
Marcos Aguinis

 

 

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